
Amira Jalet, directora de la carrera de Diseño de Joyería y Accesorios de la Universidad Creativa pretende que 8 de sus estudiantes comprueben esta cercanía, desarrollando un accesorio de alta calidad inspirado en una obra u personaje reconocido, que luego tendrán que hacerle llegar. El método para conseguirlo es basándose en la teoría de los 6 grados de separación.
Esta teoría fue propuesta hace decenas de años por el escritor húngaro Frigyes Karinthy, en un cuento llamado Chains, y se basa en la idea de que el número de conocidos crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena y que solo un pequeño número de enlaces es necesario para que el conjunto de conocidos se convierta en la población humana entera.
En palabras sencillas propone que cada persona conoce al menos 100 personas. Si cada uno de esos amigos o conocidos cercanos se relaciona con otras 100 personas, cualquier individuo puede pasar un recado a 10.000 personas más tan sólo pidiendo a un amigo que pase el mensaje a sus amigos.
Amira tuvo un sueño sobre esta teoría y su gran gusto por Björk, artista que se presentará en Costa Rica con motivo del Festival Imperial. Mientras tanto, pensaba en cómo hacer que el proyecto final de Diseño II tuviera no solo un alcance académico, sino también para la Institución y el mundo exterior. Luego de darle muchas vueltas a las ideas que rondaban en su cabeza decidió implementar esta teoría en su curso y así medir el alcance que tuvo la pieza.
Los estudiantes que están trabajando en la comprobación de esta teoría son Ifigenia Scorza, quién se inspiró en el fotógrafo Masao Yamamoto y que diseñó un fotograma de historias; Ana Catalina Lizano que se inspiró en el fotógrafo David Lachapelle diseñó una gorra-visera con cuero de cerdo; Carolina González se inspiró en el Arq. Renzo Piano y le diseñó unas mancuernas con metal y madera; Fiorella Pattoni se inspiró en el fotógrafo Eugenio Recuenco y le diseñó un sombrero tejido con alambre; Jorge Bejarano se inspiró en la fotógrafa Annie Leibovitz y le diseñó unos lentes con aluminio y bronce; Magaly Castillo se inspiró la obra del arq. Ruy Othake y le diseñó un sobrio llavero; Natalia Mora se inspiró en la música de Lorena Mckennitt y le diseñó un peine que asemeja un arpa; y por último la estudiante Melina Dada se inspiró en Jasper Johns y le diseñó un portador de billetes, en reflejo del valor de sus obras.
Amira explica que cada uno de ellos tendrá que mediante diferentes mecanismos digitales intentar que el homenajeado conozca sobre el accesorio que ellos diseñaron para él y así coordinar una posible entrega.
Crédito de imágenes: Bryan Díaz